3 sept. 2012

Día del Peatón (Parte UNO)


Tenía la necesidad de hacer un paréntesis, ya que hay cosas que es mejor contarlas cuasi en tiempo y forma, para mantener la emoción de lo ocurrido.
Partíamos desde Sucre a Oruro, pero los buses sólo salen por la noche y llegan de madrugada a destino, cada vez que lo comentábamos con alguien, nos decía que nos cuidemos por el horario en que llegábamos, que además de frío en Oruro no hay mucho por hacer, más que dar una vuelta para conocer el lugar. Ahí fue que nos comenzamos a plantear con Meme, si realmente valdría la pena arriesgarnos a la aventura de pasar una noche casi sin sentido en Oruro. Sucede también que a cada lugar en el que estás, te recomiendan que te cuides en el lugar que sigue porque seguro te roban, seguro te estafan o te quieren vender gato por liebre y cuando llegas,
sucede exactamente todo lo contrario, la gente es muy amable  respetuosa, te aconsejan qué cosas conocer y por dónde moverte. Entonces creímos que lo lógico era esperar a llegar a destino y ver qué hacíamos si nos quedábamos o seguíamos a La Paz, que según nos informamos, desde Oruro había salidas a partir de las 3 de la mañana, con lo cual, si llegábamos a la 5 Hs no tendríamos problema alguno.

Esperamos unas 2 horas en la terminal de Sucre hasta la salida de nuestro bus, mientras matebamos y charlábamos con otra viajera que salía una hora antes que nosotros y tenía el mismo dilema, si seguir o quedarse. Por suerte el bus era muy bueno, semicama, calefaccionado, salió en horario, sin problema alguno, es más, como por estos lados amanece muy temprano (6Hs apox), el chofer nos ofreció quedarnos hasta que salga el sol arriba del bus, para no correr riesgos, ni pasar frío.

Al entrar a Oruro, comenzamos a mirarnos con Meme y creo que no hizo falta conversar demasiado, no valía la pena quedarnos en esta ciudad, bajamos a buscar nuestras mochilas y la verdad es que hacía mucho frío, yo no estaba muy abrigada, sólo lo suficiente para estar bien en un bus calefaccionado.

Primer sorpresa, la terminal de buses estaba cerrada por completo, luces apagadas, puertas con candados y los micros que van a La Paz dónde están?!? Vamos para dónde salen los buses con ese destino.

Segunda sorpresa, hay mucha gente que quiere ir al mismo destino, pero las combis que salen son muy pequeñitas y ninguna viaja a esta ciudad. ¿Entonces? Vemos que de repente mucha gente corre a la vereda del frente, dónde había estacionado un bus y por las dudas también corrimos. No había mucha información pero hicimos la cola por si acaso podíamos llegar. Entre el tumulto de gente que se pelea por subir al bus, escuchamos que alguien dice que efectivamente va a La Paz, así es que yo me quedo en la cola y Meme lleva las mochilas a la bodega. Me subí aun sin saber si realmente era el destino que necesitábamos, pero un chico me lo confirma al subir. Ok! Teníamos viaje asegurado, pero con toda esa movida, no hice tiempo de buscar mi bolsa de dormir para no pasar frío en el viaje, el asiento estaba roto, con lo cual se reclinaba de acuerdo a mis movimientos, las ventanillas, no cerraban por completo y la gente se seguía peleando por los pocos asientos que quedaban. A todo esto eran las 5:10Hs de la mañana y comienzan a gritar los pasajeros para que el bus arranque de una vez, porque sólo había "entrada hasta las 9Hs". Claro estaba que no entendíamos de qué hablaban, pero  bueno, el aire estaba bastante denso como para andar preguntando qué era eso de las 9 de la mañana.

Del frío que pasé en el viaje, para qué contarles, hasta dejé de sentir los pies de lo frío que los tenía, al menos tenía guantes y campera. Mientras entrabamos a la ciudad, me acordaba que Xavi (un español que conocimos el día anterior) nos había comentado que La Paz era una ciudad que impresionaba, porque el micro ingresaba por la parte del Alto, que era un caos y parecía bastante inseguro y luego te topabas con la inmensidad de la ciudad que queda hacia abajo. Para que se den una idea, es una ciudad que se encuentra construida en un valle, rodeada de sierras y las construcciones trepan hasta ellas.

Tercer sorpresa, el bus de pronto se estaciona, no en la terminal precisamente y pide que bajemos todos, porque ese era el destino final. Nuestras caras a las 8:30 de la mañana fueron de, ¿Esto que onda!? Todos salieron corriendo del bus, la gente se dispersó. Nosotras bajamos a buscar nuevamente nuestras mochilas, preguntamos dónde estábamos y nos dicen que en la parte del Alto y que el bus no entraría a la ciudad. Seguido de eso, preguntamos cómo llegamos hasta allí y nos indican dónde tomar una combi, porque un taxi nos cobraría muy caro. Las esquinas estaban repletas de gente y las combis ni les cuento.

Cuarta sorpresa, a qué se debía tanto apuro en la gente? Hoy es día del “Peatón”, qué significa eso, que a partir de las 9 de la mañana y hasta las 5 de la tarde, estaba prohibido circular por las calles de La Paz con cualquier tipo de vehículo, lo único que podría utilizarse, eran bicicletas y tus propias piernas.

Sí, sí, así como leen, se hace sólo una vez al año y justo ese día, es hoy, Domingo 2 de Septiembre. No tenemos opción más que caminar, cada una con sus mochilas y en bajada, que no les puedo explicar en palabras, lo empinadas que son.
Donde tenemos que llegar, es sólo un punto, desde donde nosotras estamos, pero no nos vamos a quedar a esperar, haciendo qué hasta las 5 de la tarde y dónde?!?
Así que así nos aventuramos, mal dormidas, con frío, sin haber desayunado y aun siendo muy temprano en la mañana de domingo, caminamos, caminamos y caminamos. Yo no hacía más que reírme porque no lo podía creer. Es como cuando te ganas algo en un sorteo, dónde hay 365 cupones que participan y justo sacan el que tiene tu nombre. ¡¡Ojalá hubiese sido un sorteo!!
Hablamos con tanta gente y nadie nos advirtió de esto, entiendo también que no tienen por qué saber que nosotras no teníamos ni idea. Pero ahí estábamos, por suerte, mucha gente del lugar andaba en la calle, nos saludaban al pasar y preguntaban a dónde íbamos tan cargadas; cómo se nos había ocurrido venir justo este día que sólo es uno en el año. ¡Ok! Quiero decirles a todos (que fue lo que les dije  cada uno del que planteó esto) Por algo las cosas suceden, tal vez si nos lo advertían, intentábamos llegar más temprano o hacíamos noche en Oruro, pero por algo esto nos pasó y a pesar de que no nos daban más la piernas, ni las rodillas, ni los pies, ni mucho menos las espaldas, tuvimos la oportunidad de conocer la ciudad de otro modo. Paramos en unos bancos  a desayunar algo, al menos unas frutas y unas barras de cereal (gracias má!!) y seguimos camino, despacito en bajada y todo lo que hicimos durante casi 3 horas, fue caminar en bajada. Paramos a descansar 2 veces más y en el mapa ni aparecían las calles por las que andábamos. Por suerte la gente muy buena onda, muchos se acercaron a preguntar desde dónde veníamos y hasta se disculpaban por lo que ocurría. Pedimos muchas veces indicaciones de cómo seguir, ya que todos te señalan una dirección y te dicen "por ahí directo no más", pero no hubo ni uno que no respondiera con buena onda. La realidad fue que tan directo no era, porque las calles acá parecen el lomo de una serpiente enroscada y escamosa, porque son como adoquines de piedra bocha pulida, sumándole muchas escaleras y muchas rampas. Y a todo esto venía a mi mente Quique, el mochilero más TOP con el que me he cruzado hasta el momento, pensaba qué bueno por él que salió con otro destino, porque no me lo imaginaba por estas calles con su bolso de rueditas bajando escaleras y calles imposibles.


Comenzamos desde acá arriba y vamos por allaaaaa lejos!


Después de caminar 13 Kilómetros (o más, nadie supo especificarnos bien) en bajada y con las mochilas que nos aportan al cuerpo alrededor de 20 kilos extras, logramos llegar al Hostel que nos habían recomendado. Claro estaba que no todo iba a terminar acá, en el Hostel no hay lugar!!! No podemos más!!! Hacemos un último esfuerzo y ahora subimos un par de cuadras en búsqueda de otro lugar recomendado y acá sí que plantamos bandera, estábamos agotadas, tanto que entramos a la habitación y nos metimos en la cama vestidas a dormir al menos una hora antes de salir a almorzar.

1 comentario:

  1. Buenísimo amigui!!!!! jajaja el día del peatón!!! todavía me estoy riendo!!! pero tenés razón: todo sucede por una razón y acordate siempre de que el universo va a cuidar de vos!!! Te adoro amigui!!!

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